Todo hombre toma los lÃmites de su propio campo de visión como los lÃmites del mundo.
A. Schopenhauer
Aristóteles afirmaba: «Nada hay en el entendimiento que no haya estado antes en los sentidos». Para él, el mundo de la experiencia sensorial era el punto de partida para la adquisición del conocimiento. Aún hoy lo sigue siendo.
La sensación es la capacidad para captar información de la realidad. La percepción es la interpretación de nuestras sensaciones, la cual varÃa de acuerdo con las caracterÃsticas de cada persona. Esto quiere decir que un mismo estÃmulo puede generar diferentes percepciones según quién lo reciba. EL ser humano puede reconocer una sensación o inhibirla: puede oÃr sin escuchar, mirar sin ver. Es selectivo y además deductivo.

Cuentan que en la India habÃa un sufà muy conocido por su extremada sensibilidad. Él vivÃa viajando y acostumbraba observar cada detalle como si lo viera por primera vez. Por ejemplo, era capaz de describir las caracterÃsticas de un camello cualquiera sin haberlo visto antes, con tan sólo mirar por dónde pasó. Si observaba que las huellas de sus pisadas eran desiguales, podÃa concluir que era cojo; si contemplaba los matorrales, podÃa darse cuenta de cuando y cómo habÃa comido, además de reconocer si tenÃa buena vista y buen apetito; si las hojas aperecÃan rasgadas, deducÃa que le faltaba un diente; si a los lados del campo por donde el camello pasó veÃa abejas y hormigas comiendo, comprendÃa que el camello cargaba miel y maÃz. Debido a su capacidad de observación, el sufà era muy sensible a cualquier estÃmulo. Cada detalle era un dato fiel que le permitÃa encontrar conocimiento, más alla de lo obvio.
Por todo ello, si queremos crear nuevas formas de representar el mundo tenemos que recuperar la visión del novato, vencer supuestos, dejar de interpretar siempre de la misma manera, sensibilizarnos captando diversas dimensiones de un mismo estÃmulo. Además, tenemos que aprender a soñar despiertos, inspirarnos, imaginar y relajar el estado de conciencia, para liberar otro tipo de representaciones.
FUENTE: CREATIVIDAD PARA EL CAMBIO – Liliana Galván






