En la vida hay mucha gente (si no la gran mayoría) para la cual el fracaso se ha convertido en una especie de hábito. Ahora bien, el hábito se torna verdaderamente una segunda naturaleza. Uno se apega a todo, incluso a las cosas desagradables. En el caso de un hábito de fracaso, se torna catastrófico. Hay que comprender que, en el fondo, no es más difícil tener éxito. Es simplemente, una programación diferente.

El subconsciente no encuentra obstáculos para esto; para él, el trabajo y el esfuerzo son los mismos. El programa es completamente diferente. Deténgase a pensar un momento. ¿No hace falta una operación muy compleja y una fantástica conjugación de circunstancias para llegar infaliblemente a un fracaso cada vez que se intenta algo? ¿Para no ver todas las buenas oportunidades? ¿Para evitar conocer a todas las personas que prodrían ayudarnos a subir los escalones del éxito? ¿Para juzgar como malas todas las ideas que se nos ocurren y que podrían resultar infinitamente lucrativas? ¿Para hacer cada vez los gestos necesarios para fracasar? También esto es complejo.
Su subconsciente no ve en ello ninguna dificultad complementaria.
Fragmento del libro Mi primer millón







FELICITACIONES ME PARECE MUY BUENA ESTA PAGINA…MARAVILLOSO CONTINUEN ASI
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