Es necesario estar convencidos que el estudiar es durante el ciclo en que lo realizamos, nuestra prioridad, es nuestro trabajo, nuestra profesión.
Siendo nuestro trabajo tenemos que llevarlo con seriedad y responsabilidad y no solo para al final obtener un certificado.
Cierto es que es esencial que nuestro ambiente de estudio sea un lugar limpio, ordenado, sin distracciones, un lugar fresco con buena ventilación para que nuestro cerebro no termine aturdiéndose por falta de oxígeno.
Un lugar con esas características es muy importante también para que nos sintamos optimistas, tranquilos y sin angustias.
Eliminar las angustias de carácter emocional es consecuencia también de un buen ambiente. Un hogar sin peleas, en donde reine la armonía familiar es lo ideal, lo mismo que el no tener “cosas pendientes” por alguna discusión con los amigos o con la pareja.
Pero esta tranquilidad emocional no es siempre posible, no lo es en al adultez teniendo más expèriencia de vida y no lo es en la adolescencia cuando se empieza a tener que convivir con cambios naturales por la edad. Aun así, es posible aprender a dejar de lado estas circunstancias.
Hay muchos ejercicios de relajación y de respiración que prodrían ayudarnos a eliminar la ansiedad.
Por otro lado, procuremos que nuestro cuerpo se encuentre en óptimas condiciones al igual que nuestro ambiente de estudio.
Fumar, beber, comer o ponerse a estudiar después de largas horas de sueño o de falta de ellas serán causantes de un bajo rendimiento intelectual.
En resumen, podemos decir que, la estabilidad es parte del secreto del aprendizaje. Estudiar siempre en el mismo lugar, con una mesa ordenada sin libros o cuadernos que no necesitemos revisar en ese momento y sobre todo con una estabilidad emocional, lo que se logra en un ambiente sin conflictos y, como con el apoyo de un plan de trabajo, un horario.
Estrategias para ayudar a los hijos a aprender
- Escucha lo que te dicen y atiende los problemas de tus hijos.
- Lee con ellos y acudan juntos al diccionario.
- Hazles cuentos sobre su familia.
- Limita la cantidad de tiempo que pasas frente al televisor.
- Ten libros y otras lecturas en el hogar que ellos puedan curiosear espontáneamente.
- Foméntalos a usar la emciclopedia.
- Comparte con ellos sus poemas y canciones favoritas.
- Déjalos ser creativos.
- Llévalos a la biblioteca y a las ferias de libros e incentívalos a formar sus propios gustos.
- Cada vez que puedas, llévalos a museos, reservas naturales y lugares históricos.
- Discute con ellos las noticias del día.
- Brindales en casa un lugar tranquilo para estudiar.
- Repasa con ellos sus tareas escolares.
- Conversa con sus maestros en la escuela.
FUENTE: TÉCNICAS DE LECTURA – Prof. Carlos Camarena













