Hubo un tiempo en que vivía un pequeño elefante en un lugar muy, pero muy lejano de la selva. Este pequeño elefante no era un buen muchacho, él nunca  escuchaba lo que su madre le hablaba. Ella siempre decía: “Ten cuidado a dónde vas y pregunta todo, porque la selva no es un lugar muy seguro”, pero el pequeño no se preocupaba mucho, le importaba poco las palabras de su madre. Un día se fue al río y el cocodrilo lo atrapó. El Pequeño elefante trató de huir, pero fue tarde, el elefante ya se encontraba preso. Empezó a gritar, lo bueno es que su madre y su padre lo escucharon… también escuchó el resto de la familia, por lo que todos corrieron al rescate, salvando al pequeño elefante de las garras del cocodrilo. A partir de ese día, nunca este pequeño elefante se iría a la orilla de alguna bahía mas bien escuchó a su madre y se convirtió en una elefante fina y grande!

Por eso siempre escucha a tus  padres ellos ya vivieron!