Era niño aún; cuando por primera vez viajé a la Capital junto con mis familiares; lo primero que hice fue conocer la ciudad; poco después partí hacia el mar, miré a lo largo; parecía que nunca terminaría de ver; volví los ojos para observar que gran parte de la ciudad estaba rodeada de grandes empresas; miré con cautela a sus alrededor y observé aquellas, inmensas empresas, eran los principales contaminantes del agua; provenientes del mar que es fuente vital del hombre. Todo parecía que nuestros parques y jardines estaban siendo afectados por esta contaminación;
lo más triste es ver que la misma gente no hace nada para evitarlo; me dirigí lo más cercano para observar que las personas de aquel sitio eran los mismos que botaban la basura a la calle; entonces pensé; si no somos nosotros quienes evitamos este problema que afecta a todos los que nos encontramos en este lugar nadie lo hará; poco a poco saldremos de este problema que afecta a todos y este problema de contaminación de nuestro medio ambiente ya no será más un problema.
Después de largos meses regresé a casa pensando que aún estamos a tiempo de cambiar nuestro estilo de vida y que seamos personas que valoremos nuestros recursos naturales y nuestro medio ambiente.
Además hagamos conocer a nuestros vecinos los riesgos de la contaminación para que ellos sean también quienes ayuden desde sus casas a vigilar el cuidado del medio ambiente reciclando los residuos sólidos y separando los desechos orgánicos é inorgánicos
También evitemos quemar las hojas secas de los árboles del jardín que cae en nuestro patio, porque ese humo aunque parece pequeño contribuye con la contaminación y el calentamiento global, puesto que ayuda a disminuir la capa de ozono que nos protege de la radiación solar ultravioleta.
SALUD Y BIENESTAR TOTAL…