Frecuencia de la eliminaciones

Unos intestinos que funcionan bien se vacían uno o dos veces al día. En su medio natural, el hombre primitivo evacua de dos a tres veces al día.

Evacuar cada dos o tres días, o más, es una clara señal de mala eliminación intestinal. No es indispensable evacuar a una hora fija, aunque esto puede agudizar el reflejo de defecar.

Velocidad del trabajo intestinal

La velocidad del tránsito intestinal es también un punto importante que se debe controlar. Los desechos deberían abandonar nuestro organismo 24 horas después de haber comido. Esto quiere decir que cada día debemos evacuar lo que hemos consumido en el día anterior.

Se puede hacer de vientre todos los días sin que esto signifique que el transito haya sido 24 horas. En algunos casos, en efecto, las materias se acumulan en el intestino, y las últimas en llegar empujan a las que se habían acumulado en los días precedentes en la parte baja del tubo digestivo. De este modo es posible eliminar las haces de forma cotidiana, pero en realidad tienen un retraso de tres o cuatro días.

intestinos

Cada uno puede verificar fácilmente la velocidad de su tránsito intestinal mediante la siguiente prueba: en la comida del mediodía, por ejemplo, se come una buena ración de remolachas (rabanito). Esta hortaliza tiene la propiedad de teñir de rojo las heces. Se puede asi comprobar el tiempo transcurrido entre su consumo y su evacuación. La prueba puede hacerse también con espinacas, que tiñen las heces de verde.

Hay que señalar, sin embargo que ambas verduras son ligeramente laxantes, lo que, como es natural, acelera un poco la velocidad del tránsito.

Un tránsito demasiado rápido, como sería evacuar tres o cuatro veces al día, no es necesariamente una buena señal. Al ser demasiado rápido el tránsito de la materias, la asimilación de la sustancias nutritivas no se realiza de forma adecuada.

En algunos casos cuando el tránsito es demasiado lento, las materias se depositan en las paredes de colon en forma de costras, con lo que disminuye su diámetro interior. Según algunos autores, estas costras pueden alcanzar de 5 a 7 mm de espesor. Heces diarias, aunque puedan avanzar por un conducto con un diámetro reducido, no se pueden considerar como eliminación normal.

Color y consistencia

El color normal de las heces es pardo. La consistencia es pastosa y firme. No deberían manchar el ano ni la taza.

Gases intestinales

Los gases intestinales no existen en una persona de buena salud. Una presencia demasiado frecuente de gases, o habitual – lo que sería aun peor – (hinchazón de vientre), es una señal de fermentación o de putrefacción de los alimentos en el tubo digestivo. Por lo general, el tránsito es demasiado lento y la eliminación se realiza con dificultad.

El vientre prominente

Cuando las heces se estancan demasiado tiempo y en cantidades importantes en el colon, éste puede alargarse (dolicocolon) o dilatarse (megacolon) bajo el peso de las materias no evacuadas. También es posible que se produzcan ptosis que, por el desplazamiento de segmentos, cran elevaciones (por ejemplo, en el colon transversal). De este modo se hace nñas difícil la propulsión de las materias hacia la salida. La presión que se ejerce sobre las parades abdominales sobrepasa entonces la capacidad de resistencia de los músculos abdominales. La consecuencia es un vientre redondeado y prominente.

FUENTE: LAS TOXINAS COMO ELIMINARLAS DEL ORGANISMO – Christopher Vasey