No es necesario encerrarse durante largas horas entre libros y cuadernos para lograr ser un estudiante destacado.

Lo importante, es ser consciente que es necesario buscar el equilibrio entre nuestros intereses y ocupaciones, y ello se logra siendo ordenados en la raelización de nuestras actividades, creándonos, entre otras costumbres, buenos hábitos de estudio.

El resultado de tener buenos hábitos de estudio hará que tengamos mejores calificaciones, que hagamos nuestras tareas a tiempo y que podamos retener lo aprendido más rápido y con menos frustración y sacrificios. Aquí algunos consejos para lograrlo:

PLANIFICANDO NUESTRO TIEMPO

Continuamente los estudiantes pasan por la angustiosa experiencia de llenarse de deberes, asignaciones, exposiciones y exámenes que parecen más un bombardeo enloquecedor que parte del procedo educativo.

No sabemos por donde empezar y esa misma angustia nos hace no dar el primer paso o estancarnos en tan solo el primer cuaderno.

Organizarnos antes de iniciar cualquiera de nuestras obligaciones es básico, sobre todo, en los casos más críticos.

Para organizarnos debemos tener en claro qué material necesitamos y el tiempo del que disponemos para realizar nuestros deberes. Establecer un horario, tal como el que se lleva en el aula con los diversos cursos, es lo que necesitamos para ordenarnos en casa.

Pero !cuidado! Para elaborar un horario tenemos que ser realiastas. Demás está que ideemos uno en el que trabajemos 8 horas seguidas desde la misma hora en que terminan nuestras clases sin considerar que dentro de esas horas necesitamos alimentarnos, movilizarnos hasta casa o relajarnos aun que sea un poco.

Lo mejor es confeccionarlo diariamente cada noche o cada domingo para el resto de la semana, pues es probable que de semana a semana tengamos que considerar variaciones ya sea porque nos toca cita con el dentista o porque surge las necesidades de prepararnos en una asiganación o exposición especial.

Es necesario también comprender que, lo mejor es estudiar un poco cada día o por lo menos repasar la lección que veremos al día siguiente para, así, mantenernos organizados.

Imagínate el proceso de estudio como el vuelo de un avión. Si un avión se mantiene a la misma altura con respecto a la tierra hasta llegar a su objetivo ahorrará mucho más combustible que aterrizando cada 10 minutos para volverse a elevar.

Pues es lo mismo, mantener un ritmo parejo de estudio diario se nos hará “menos pesado” que estudiar un día antes toda la montaña de información que nos dieron y que, seguramente, ya habiámos olvidado.

Para empezar, procura hacer una lista de todos los deberes que tienes por hacer. Al lado de cada deber coloca el tiempo aproximado que te tomará realizarlo o dale una categoría que te indique su grado de dificultad.

Para realizar nuestro horario personal debemos tener en cuenta que este:

  • Debe ser estructurado semanalmente.
  • Debe tener los tiempos de todas nuestras actividades (incluyendo aquellas como descanso, cena, baño, deporte o cualquier otra de tipo no curricular).
  • Debe considerar el grado de dificultad y, por tanto, de tiempo real que nos tomará resolver cada asignación
  • Debe ser claro considerando tareas concretas.
  • Debe llevar las disciplinas parecidas en momentos distanciados para no agotar a quien estudia.
  • Debe tener un tiempo para nuestro ocio o descanso.
  • Debe considerar un tiempo para nuestro ejercicio físico
  • Debe ser realista y ajustarse a nuestro ritmo de vida.
  • Tiene carácter provisional.
  • Una vez realizado necesita ser cumplido estrictamente.
  • Debe estar siempre a mano.

Existen dos causas principales que hacen fracasar el horario:

  1. La distracción, que puede ser interna (pensamientos, preocupaciones, enfermedades) o externa (ruidos, familia, amigos…).
  2. El hecho de no valorarlo como importante, lo cual conduce a su incumplimiento y a la indisciplina.

Estrategias para facilitar el cumplimiento horario:

  • Efectúa períodos más breves de estudio pero manteniendo el nivel de horas establecido.
  • Ten las metas y losm propósitos concretizados al máximo.
  • Intercala más descansos.
  • Adecua mejor el lugar de estudio.
  • Realiza ejercicios de concentración.
  • Estudia durante tus horas de mayor energía
  • Controla tus pensamientos para evitar divagar.
  • Haz comprender a tu familia y amigos la importancia de estudiar, para que respeten tus horarios de ocupaciñon.
  • Acude continuamente a la biblioteca.

FUENTE: TECNICAS DE LECTURA – Prof. Carlos Camarena